Arquidiócesis de Milwaukee
Orden Franciscana
Escuela San Antonio


Reseña histórica de la parroquia de San Antonio de Padua.

En el Primavera de 1782 unos inmigrantes alemanes que habitaban en el área sur de Milwaukee, acompañados del padre Anton Decker, decidieron levantar el quinto templo Alemán y el décimo templo Católico Romano de la región. Cuando este templo se comenzó a construir, no había casi ninguna casa, ni otro edificio en área de la calle Mitchell. La edificación que hoy conocemos se comenzó a edificar en el año 1872, en Noviembre de este mismo año ya estaba lista para la bendición, quedando disponible para el culto en 1882. Se continuó trabajando en el interior hasta 1890, para ese entonces ya se había instalado el órgano, los altares y otras decoraciones.

Historia de San Antonio de Padua

San Antonio de Padua ha sido nombrado patrono de los marineros y pescadores, de los viajeros y de los sacerdotes en varios países de Europa; así también como el intercesor para encontrar los objetos perdidos, defensor de la Fe y hacedor de Milagros. En España, particularmente en el país Vasco es nombrado Santo Casamentero o Santo Promotor.

La devoción que se le guarda a San Antonio de Padua comenzó solo después de la muerte del santo, el trece de junio de 1231.

Una vez habiendo fallecido, su hermanos Franciscanos pensaron en guardar en secreto su defunción, de esta manera evitarían conflictos entre los habitantes de Padua y los de Capodi Porte en su intento por disputarse el cuerpo del Santo. Sin embargo, infantes de la región comenzaron a diseminar la noticia por la calles de la ciudad, exclamando que el Santo había fallecido.

Los restos de San Antonio de Padua fueron acompañados hasta su última morada por una gran muchedumbre. Su tumba se convirtió en un sitio al que se le guardaba sumo respeto por los Milagros que a esta se le atribuyeron. Sin embargo, hubo quien dijo haber recibido la intercesión milagrosa del Santo cuando aún el estaba con vida.

La canonización de San Antonio de Padua fue solicitada al Sumo Pontífice no habiendo pasado un mes de su muerte por el Obispo y la curia de Padua. La razón de esta solicitud se apoyaba en que habían sucedido Milagros en la tumba del Santo. San Antonio aún no había muerto cuando el Papa Gregorio IX lo declaró Santo de la Iglesia y este autorizó la construcción de una Basílica en su honor. Poco después, antes del primer aniversario de su muerte, el Papa anunció que ganaría indulgencias por un año todo aquél que visitase su tumba en la conmemoración de este aniversario.